Cómo funcionan los cinturones en Vovinam
Azul, amarillo, rojo y blanco. El sistema de grados del Vovinam Viet Vo Dao no se parece al de otras artes marciales, y conviene explicarlo.
1 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Quien llega al Vovinam desde el karate o el judo espera el recorrido de siempre: blanco al principio, negro al final. En el Vovinam Viet Vo Dao no funciona así, y merece la pena explicar por qué.
El color marca la etapa, no la persona
En el sistema internacional del Vovinam los colores tienen un significado asociado al camino del practicante, y el orden es distinto al que mucha gente da por supuesto:
- Azul — la etapa inicial. Representa la esperanza y el mar. Aquí se aprenden los fundamentos: posiciones, desplazamientos, caídas y las primeras formas.
- Amarillo — la técnica ya vive en el cuerpo. El trabajo por parejas se vuelve más exigente y aparecen las proyecciones.
- Rojo — la etapa avanzada. Formas superiores y, casi siempre, responsabilidad sobre el grupo: quien lleva rojo ayuda a los que empiezan.
- Blanco — el grado maestro dentro de la federación internacional.
Lo importante es que el cinturón describe en qué punto del aprendizaje estás, no cuánto vales. Es una señal para el profesor y para tus compañeros de entrenamiento, no un trofeo.
Se pasa por examen, no por tiempo
No hay un calendario automático. Se presenta a examen quien tiene la técnica asentada, y eso lo valora el profesor. Hay gente que tarda más en una etapa y menos en la siguiente, y es perfectamente normal.
En el examen se pide técnica de pie, trabajo de suelo, defensa personal y las quyen —las formas tradicionales— correspondientes al grado.
¿Y si no me interesan los grados?
Entonces no te presentes. Hay personas en el grupo que entrenan durante años sin pasar un examen porque lo que buscan es la práctica, la constancia y el rato. Es una opción tan válida como la otra, y nadie va a presionarte.
Para los más pequeños
En el grupo infantil la progresión se trabaja de forma más gradual, con etapas intermedias que dan una meta cercana sin convertir la clase en una carrera. A esa edad, el objetivo real es otro: que vengan contentos y que aprendan a cuidar al compañero.
¿Te animas a probar?
La primera clase es sin compromiso y se puede entrar en cualquier momento del curso.